DrizasComo ya hemos mencionado con anterioridad, no sólo los botiquines, chalecos, aros y balsas salvavidas son importantes para la seguridad de los pasajeros a bordo de las embarcaciones: existen muchos factores diferentes que determinan la posibilidad de un viaje seguro, libre de malos momentos, preocupaciones y accidentes.
Estos factores pueden ser prevenidos mediante el correcto equipamiento del velero, no sólo en los aspectos puramente reglamentarios en lo que respecta a seguridad, sino también en lo referido a equipamiento básico de este tipo de embarcaciones, esos elementos que no resultan imprescindibles a simple vista, tal vez debido a su tamaño, pero sin los cuales, el viaje podría convertirse en una verdadera catástrofe, cuestión que se debe evitar mediante una correcta articulación de los elementos que componen la estructura del velero y de la vela en particular. En este artículo en particular, nos referiremos puntualmente a las drizas y a su importancia dentro del ámbito de la navegación con veleros, tanto a nivel profesional como a nivel deportivo o aficionado y principiante. Por definición, las drizas son cables o cabos cuya función es la de sujetar a la vela por medio del puño de driza, agujero en la parte superior de la vela con forma triangular.
Su funcionalidad es la de subir o izar la vela en cuestión, lo cual resulta sumamente importante, dado que de esto depende que el velero se mueva o se quede en su lugar sin avanzar en ninguna dirección y sin rumbo alguno. Dada la importancia de la vela en un velero, ya que de esta depende que la expedición resulte exitosa, es comprensible la enorme trascendencia que presentan estas drizas en las todas actividades de esta índole.
¿Por qué las drizas son tan importantes?
Para hablar un poco sobre la terminología aplicada en la náutica en referencia a las drizas en particular, se dice que un barco se encuentra adrizado en el momento en que no está escorado, es decir, su escora es cero. Por otra parte, se denomina adrizar a la acción de enderezar a la embarcación cuando está escorada. Para facilitar al lector promedio la comprensión de este concepto relacionado estrechamente con las drizas, definiremos la idea de escora: se denomina de esta manera a la inclinación que presenta el velero, en relación de su eje perpendicular. Esta diferenciación del centro de equilibrio del velero puede medirse y determinarse tanto mediante un incunómetro como por medio de un clinómetro.
Así como ya hemos hecho mención en otros artículos sobre la importancia de adquirir velas de la mayor calidad posible que se pueda encontrar en el mercado de los accesorios para veleros, sostenemos esta misma idea en lo que respecta a la utilización de drizas, dado que su capacidad para funcionar determina una travesía exitosa o un fracaso rotundo que podría costar la licencia del navegante a cargo. Su relevancia respecto de la seguridad de los tripulantes no es mínima, dado que un velero sin drizas tiene grandes probabilidades de encontrarse a la deriva durante la expedición, lo cual podría llevar a un naufragio e incluso a la muerte en caso de navegantes inexpertos y un mal equipamiento de la unidad, por ejemplo, falta de provisiones y de un botiquín amplio en cuando a sus contenidos, detallados por ley y especificados al obtener la licencia de navegante.
En caso de tratarse de navegantes experimentados, es probable que los mismos conozcan amarres específicos útiles para reemplazar a las drizas, más resultará muy dificultoso para los marinos, sea cual sea la experiencia que posean, dirigir la embarcación de manera correcta a pesar del mal tiempo y las condiciones desfavorables de la marea.
Por estos motivos recomendamos consultar ampliamente, con varios centros de compra y venta de artículos náuticos, exponiendo las necesidades específicas, los usos que se dará al velero, las expectativas que se tienen al respecto y el nivel de seguridad requerido en función del tipo de expediciones que se llevarán a cabo. Se recomienda a los navegantes no escatimar al comprar drizas, ya que, como hemos expuesto en los párrafos anteriores, y tantas otras veces en esta misma página, es un objeto de vital importancia a la hora de la navegación y si bien puede resultar bastante costosa su adquisición en un primer momento, el lector comprobará que mientras mayor sea la calidad de las drizas, menor será la cantidad de veces que tenga que reponerlas a lo largo de la vida útil del velero. |