Helices de barcosLas hélices son dispositivos formados por un grupo de elementos llamados palas o alabes, los cuales se ubican de corma concéntrica, rodeando al eje. Su invención tuvo lugar en 1785, siendo el objetivo el de transmitir por medio de las palas la energía cinética que esas generan. El genio que dio lugar a las helices de barcos fue un hombre llamado Josef Ressel, un ingeniero checo muy importante de su época. El primer uso que se dio a las helices de barcos, hace varios miles de años, fueron los molinos de agua. Hoy en día se los denomina “rotor”, “turbina” y “ventilador". Estos son los derivados de las helices de barcos empleadas para muchos propósitos como la refrigeración, la compresión de fluidos, la generación de energía, la propulsión de vehículos y la producción de efectos visuales.
Rasgos caracteristicos de las helices de barcos
Existe una enorme variedad en lo que respecta a helices de barcos y principalmente en lo referido a las palas y alabes, que presentan gran variedad dependiendo de la finalidad que se espere emplear con estos artefactos en particular, dada la amplia gama de posibilidades que se pueden llevar a cabo. Como muchos tendrán conocimiento, estando el navío casi detenido y enviando un golpe de gas al motor, se deja caer una banda. Esto es mucho más evidente en la marcha atrás, debido a la forma de la cubierta, que no está diseñada para este tipo de actividad.
Esto puede disminuir notablemente el rendimiento de la nave, dado que las helices de barcos no está preparada para este tipo de arranque, mucho menos en el caso de que la dirección del mismo sea inversa, es decir, marcha atrás. También es posible que muchos sepan que esto se debe a una incongruencia en las presiones en la parte más alta de las helices de barcos y la que está inmersa en el agua.
Mientras más a profundidad de encuentra un cuerpo, mayor es la presión que el agua ejerce sobre este. Esta relación deja en evidencia la enorme fuerza de las helices de barcos, las cuales siguen funcionando con inigualable potencia a pesar de la fuerza contraria ejercida por el agua sobre su cuerpo. La diferencia de presión no es nada más ni nada menos que de treinta milibares, lo cual, sin lugar a dudas, evidencia una potencia enorme y difícilmente igualable por otros artículos similares a las helices de barcos. Por lo tanto, mientras más sumergidas y más presionadas se encuentren las helices de barcos, más agua empujarán las palas, por lo tanto, mayor velocidad se conseguirá para el desarrollo de la navegación. Por ejemplo, si las helices de barcos se encontraran incrustadas en un terreno arenoso, este propulsará con mayor energía y potencia al navío, dado que su densidad es mucho mayor que la del agua. Es posible, incluso, que las helices de barcos comiencen a girar como una rueda, por sobre la superficie de esta llanura, dada la enorme densidad. Dependiendo de la cantidad de granos de arena, las helices de barcos podrán avanzar entre ellos o no podrán lograrlo. Exactamente lo mismo sucede cuando el navío se encuentra en el mar y las helices de barcos se encuentran inmersas en el agua, densa, pero con una capacidad mucho mayor a la hora de ceder ante el empuje que ejercen los rotores. Es por este motivo que el agua, así como el aire, determinan los terrenos más propicios para todo tipo de vehículos.
En resumen, se puede decir que cuanto mayor sean las helices de barcos, mayor será la presión que se ejerza en el agua, por lo tanto, mayor el empuje. Otro factor muy importante que influye en este aspecto, es la inclinación del eje de las helices de barcos. Al inclinar este eje, las palas modifican el ángulo en el que efectúan sus labores.
Dependiendo de qué tipo de helices de barcos se trate, la potencia aumentará para un lado y disminuirá para el otro, siendo esta diferencia muy notoria, principalmente cuando se está compitiendo profesionalmente y en cuestiones de velocidad, como puede pasar en los casos de las olimpíadas. En definitiva, como hemos comentado anteriormente en esta misma página, las helices de barcos significan una diferencia crucial a la hora de navegar, motivo por el cual recomendamos una compra personalizada, teniendo en cuenta el tipo de modelo del navío, la utilidad que se le dará y la frecuencia de la misma, evitando de este modo, gastos innecesarios así como la compra de helices de barcos ineficientes para cada caso particular, lo cual significará, a su modo, una gran pérdida para el navegante. |