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Jarcias





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Las jarcias son una parte fundamental de todo barco que se impulse a través de un sistema a vela exclusivamente. Este elemento es muy útil para asegurar la vela en su correcta posición, y para poder de este modo, sacarle a esta el mayor rendimiento posible y así, hacer de la navegación de recreo o deportiva algo mucho más placentero y rendidor en términos prácticos. Las jarcias se componen de todos lo cables y/o cabos de amarre que forman lo que se conoce como aparejo de la embarcación.

jarcias-barcosSirven básicamente, para poder sujetar, sostener o mover de manera efectiva los componentes de la arboladura, palos, botavaras, picos, mástil, etc; en último término, las velas. Las jarcias, según las divisiones más comunes que se manejan en el mundo de la náutica, las podemos dividir en dos tipos básicos: la jarcia firme y la jarcia de labor.

Para la jarcia de tipo firme, los componentes que la integran son los cabos o cables que están siempre colocados de manera fija, que sirven para sostener y sujetar a los palos de la embarcación. Los obenques son esos cabos que se encargan de mantener en su posición a los palos laterales, pasando las denominadas crucetas. Otro de los elementos que integran a la jarcia firme es el estayes, que en resumidas cuentas, se ocupa al igual que los obenques, de sujetar los palos, esta vez de manera longitudinal hacia la popa o hacia la proa de la embarcación a vela. Para el caso de la proa, se utiliza el vocablo estay, mientras que para la popa se emplea un término proveniente del idioma ingles: backstay. La jarcia de labor es otro de las variantes en la que se dividen a las jarcias tradicionales, como ya ha sido oportunamente aclarado más arriba. Básicamente podemos decir que está compuesta por cabos o cables con características netamente movibles que se utilizan fundamentalmente para izar, orientar o arriar el aparejo de la vela.

La driza es uno de esos cabos móviles que componen estos tipos de jarcias. Su función principal, es izar las velas, así como también todo lo relacionado con las banderas de señalización y los gallardetes. Otra de las partes de las jarcias que podemos mencionar es la escota. Las escotas no son más que cabos que se emplean con el objetivo de cazar y de proveerles a las velas una cierta orientación. Los amantillos, que también forman parte de las jarcias, son otro tipo de cabos que, en el momento en que se tiran hacia la parte superior, lo que hacen es mantener horizontales o bien con la orientación que se desee darles a elementos tales como botavaras, perchas o tangones. Por otro lado, nos encontramos con las brazas. Las mismas también se constituyen en cabos sumamente resistentes unidos a la parte extrema del tangón, que tiene como finalidad el moverlo a éste de manera horizontal, siempre alrededor del palo. La contra es otra de las partes más importantes de las jarcias de labor. Se trata de un aparejo (también, en esencia, un cabo) que se emplea para tirar de la botavara, pero en este caso hacia abajo.

De este modo, lo que se hace es impedir la inclinación hacia arriba y, de esta manera, colaborar para que la vela pueda obtener la forma apropiada. Por lo general, lo que se hace con este elemento es utilizarlo siempre firme al palo. Otro de los elementos es el aparejo, que es más el sistema constituido por cabos y poleas.

Preparación de las velas en las jarcias

jarcias-embarcacionesPor supuesto que a la hora de operar con las jarcias de valor, es importante la preparación y el cuidado de las mismas. Lo que se hace en primera instancia es encintar y resguardar todas las aristas o extremos puntiagudos del acastillaje, dado que éstos pueden descoser las velas. Posteriormente, se realiza la protección de los tensores de los obenques, pero esta tarea se debe llevar a cabo con tubos plástico, o también es posible hacerlo con citas, con lo cual nos aseguraremos que las roturas sean prevenidas, así como también las manchas. Otro punto que no se debe olvidar es el cuidado de los guardamancebos, siempre hay que asegurarse de que los mismos estén limpios y de que los alambres no sobresalgan. Asimismo, el paso final consiste en asegurarse de que las drizas de cable tampoco tengan alambres sobresalidos.

 

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