Brujula de buceoEn la practica del buceo se tienen que tener en cuenta números aspectos que hacen que esta actividad sea cómoda, divertida y sobre todo segura. Es por esta razón, que el uso de la brújula es una parte sumamente importante del buceo, dado que debajo de la superficie del mar, los puntos de referencia son casi inexistentes, así como también la visibilidad, lo que puede generar en el buceador una pérdida total de la orientación. Esto, evidentemente, generará numerosos dolores de cabeza para la persona y en los peores casos puede llevar a que suceda algún tipo de incidente que ponga en riesgo su vida. Es por todo esto, que la brújula de buceo es un elemento clave e irremplazable.
¿Cómo se utiliza este instrumento? La respuesta a este interrogante es simple, dado que la brújula de buceo tiene una utilización similar a la brújula convencional de superficie o terrestre, con la sola salvedad de que es más difícil ponerla en posición horizontal, dado que las corrientes marinas muchas veces impiden moverse de manera libre, además de que rara vez un buceador puede colocarse en posición vertical por el lógico diseño de sus equipamientos.
Cabe destacar, que los puntos cardinales que marcan la brújula marina, en muchos casos suelen venir escritos en inglés, cuestión que puede dificultar la interpretación que hace el buceador de los mismos. Por ejemplo, el Norte puede llegar a venir marcado con la letra “N” (tanto en inglés como en español) o con una raya roja; el Sur esta señalado con una “S” (tanto en inglés como en español); el Oeste se marca, en ingles, con la letra W (por la palabra “West”) y para destacar el Este ocurre algo similar, dado que, tanto en inglés como en castellano, la letra elegida es la “E”. En cuanto a las partes de la brújula de buceo, podemos decir que la mayoría de los modelos constan de un limbo o cápsula, que se encarga de dividir los grados que posee toda la circunferencia de 360º. Por esta razón, el Norte (único punto cardinal que se puede mostrar la brújula), estará siempre a los 360º o a los 0º, el Sur siempre a los 180º, el Oeste a los 270º y el Este a 90º. Es importante resaltar, que lo único que hace la brújula de buceo es medir un ángulo en relación al Norte, para de este modo, poder seguir un rumbo determinado. Otra parte de este instrumento es el graduante móvil o rosca, que es movida gradualmente por el buceador con el fin de asegurar que el rumbo que se esta llevando es el correcto. La última parte a destacar es la llamada línea de rumbo o dirección, que generalmente es de color rojo, colocada de manera fija, atravesando la brújula de buceo por el centro.
¿Cómo se utiliza correctamente una brujula de buceo?
Los primero que hay que realizar una vez hecha la inmersión, es colocar la brújula de buceo en posición horizontal para que pueda hacer las lecturas correspondientes. Por lo tanto, básicamente hay que buscar la posición Norte, mas allá de la dirección futura que vayamos a tomar. Una vez realizada esta tarea de manera exitosa, es tiempo de elegir el rumbo a tomar, por ejemplo: Este, Noreste, Sudeste, etc. Hecho esto, lo único que hay que hacer es girar sobre nuestro propio eje con el fin de que el rumbo seleccionado se encuentre con nosotros y con la línea de rumbo.
A partir de este momento, podemos dirigirnos hacia el rumbo seleccionado. Hay que tener en cuenta que muchas veces la brújula de buceo se va moviendo a medida de que nos desplazamos y puede llegar a ocurrir que se pierda el rumbo. Para que esto no ocurra, hay que mover el graduante móvil hasta colocar las hendiduras en punto cardinal Norte.
Una vez hecho esto, no solo vamos a tener la referencia lógica de la línea de rumbo, sino que además, poseeremos el punto cardinal que ha sido marcado por el disco o graduante móvil. Ahora sí, podemos movernos tranquilamente por el agua, sin temor a perder la dirección y terminar en cualquier lado. Para ilustrar todo lo anteriormente dicho, hagamos un ejemplo: Primero se localizará el Norte, posteriormente giraremos a la dirección elegida (en este caso Sudoeste) que será marcada con la letra E. Para evitar ir variando el rumbo a medida que nos desplazamos, colocaremos el disco giratorio en el punto Norte. A medida de que nos movemos, iremos controlando que la brújula de buceo no se desplace más allá de la graduación seleccionada, en este caso 90º. |