Luces de embarcacionesLa navegación comercial y de recreo actual se está desarrollando dentro de un contexto global marcado por el fuerte desarrollo tecnológico. Como no podía ser de otra manera, estas actividades se apoyan en los últimos elementos desarrollados que hacen del navegar algo más sencillo y seguro. El famoso GPS o Sistema de Posicionamiento Global es el implemento más nuevo que adoptaron casi todos los navegantes.
Este sistema calcula coordenadas exactas que por medio de una triangulación realizada por los satélites señalan la posición de la embarcación. Sin embargo, muchos marineros siguen usando las llamadas luces de embarcaciones, que son utilizadas como un complejo sistema de comunicación de posicionamiento entre barcos. Generalmente se usan en caso de emergencia causado por el mal funcionamiento de la radio o del GPS. Repasemos a continuación, las diferentes formas de comunicarse con el sistema lumínico.
Luces de embarcaciones para navegar de noche Por ejemplo, un yate que va navegando en la noche del océano, detecta a través de su timonel una boya que tiene su luz apagada, cuestión que puede ser sumamente riesgosa para todas las embarcaciones. Por ello, es sumamente importante que el navegante informe de este fallo a la guardia costera que tiene a cargo el control de las boyas, para que esta sea arreglada a la brevedad. Esta es solo una situación potencialmente riesgosa, que refleja la importancia que se le da en la navegación actual a las señales lumínicas y como influyen a la hora de la comunicación. Mas allá de esto, las luces de embarcaciones nos permiten detectar un barco que navega en la noche en una posición cercana a nuestra embarcación, así como también se podrá saber hacia donde se dirige. La luz roja a nuestra proa nos indica que la nave que estamos viendo nos presenta su babor y nos va a cruzar en dirección de estribor a babor.
De la misma manera, nuestras propias luces le indican al otro barco nuestra posición y dirección a tomar, así como también, el tipo de embarcación. Por otra parte, la legislación vigente obliga que el sistema de luces deba estar encendido desde la caída del sol hasta el amanecer, o en caso donde la visibilidad está marcadamente reducida por niebla, lluvia o alguna otra condición climática adversa. Por supuesto, las luces exigidas y obligatorias difieren dependiendo según el tipo de embarcación que se trate.
Cabe destacar, que según la ubicación de las luces de embarcaciones, se podrá saber si es un yate, un barco pesquero o un pequeño bote a vela. Por ejemplo, si las luces de navegación están en una posición marcadamente elevada, estamos en presencia de un velero. En cambio, si vemos que las luces son bajas se podría tratar de una embarcación a motor. Vale aclarar, sin embargo, que estas cuestiones nos son del todo exactas dado que la oscuridad o la distancias pueden llevar a sacar conclusiones que a la larga comprobamos que eran erróneas. Por esta razón, es sumamente importante estar alertas en todo momento hasta que podamos identificar, sin riesgo de equivocarnos, la nave que vemos, ya que esto está estrechamente relacionado con el rumbo o la posición que debemos adoptar. Si lo que se acerca nos es un velero sino una nave mayor, nuestra respuesta tiene que cambiar de inmediato para evitar cualquier tipo de accidente o incidente.
En el caso de los barcos de mayor porte, las luces de embarcaciones son extremadamente útiles para indicar su eslora. Una cuestión a destacar, que las luces de embarcaciones también nos ayudan a reaccionar de una mejor manera frente a determinadas situación. Por ejemplo, la draga con sus luces nos permite saber cual es la franja por la que debemos navegar sin riesgo alguno. Otra situación que puede ser comunicada a través del sistema lumínico, es cuando una embarcación queda varada o sin gobierno y también las diferentes acciones que realizan los bracos de pesca. La importancia de tener buenas luminarias también es sumamente importante. Las luces de embarcaciones deben por ley funcionar correctamente y tener los colores e intensidades requeridas. El tener una luz verde que parece roja, o viceversa, puede llevar a realizar malas maniobras basadas en interpretaciones erróneas. Esto es un peligro para cualquiera y por sobre todo para los mismos tripulantes de la embarcación.
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