| |

Titulos
Inicio
|
|
Examen de patron de yateLos examenes de patron de yate están siendo muy utilizados en el presente por diversas escuelas náuticas que se dedican a formar navegantes para la actividad marítima. Estos examenes ofrecen a los graduados una certificación que los habilita a navegar en ciertos lugares y bajo ciertas condiciones. Los yates en particular, son un tipo de embarcación que fundamentalmente son usadas para actividades de recreo. Es por esto que los examenes de patron de yate se ajustan a las necesidades propias de este tipo de nave, como así también a la legislación que regula la navegación de recreo. Por ejemplo, para un patron de embarcaciones de recreo (ya sea yate a vela o a motor), las demandas básicas van a ser varias: el barco en cuestión no puede superar bajo ninguna circunstancia los 12 metros de eslora, y además tiene que tener un límite en cuanto a la fuerza del motor que lo impulsa.
Por último, cuando se realiza la navegación marítima, el yate no debe separase más de 12 millas náuticas de la línea de la costa, por lo que se recomienda de antemano que el navegante trace una línea paralela imaginaria que actúe como guía y evitar de este modo, que se inflija cualquier legislación. Volviendo a lo concerniente con los examenes de patron de yate, podemos decir que la mayoría de las instituciones educativas ofrecen dos tipos de pruebas diferentes, orientadas a aspectos distintos: el primer examen a realizar es uno de tipo escrito, que se centra más en cuestiones relacionadas con un marco teórico general de la navegación y todo lo que la rodea.
Una vez que el alumno a aprobado dicha instancia, se procederá a efectuarse la parte práctica del examen, que consta básicamente de como manejar la embarcación, empezando por las cuestiones más elementales (como encendido de la misma, chequeos del motor, manejo de todo lo concerniente al manejo de los cabos del yate, etc.), hasta llegar a las más complejas (maniobras de salida de puerto, de fondeo, uso de sistemas de posicionamiento global, trazar rutas y rumbos que se van a seguir durante toda la travesía, etc.). Es sumamente importante aclarar que el titulo de patrón de yate, solo va a ser otorgado a quien apruebe las dos instancias por separado. La exigencia en cuanto al desempeño de los alumnos en los exámenes va a ser muy alta, dado que todos los graduados tienen que estar perfectamente preparados para poder navegar en todo tipo de condiciones y contextos, a fin de evitar que se produzca cualquier tipo de accidente o incidente durante la práctica de la navegación.
Rindiendo el examen de patron de yate
Los contenidos que se dictan durante la fase teórica de la preparación del navegante difieren marcadamente según la escuela en donde se estudie, pero a pesar de esto, podemos definir, sin ningún tipo de dificultad, algunos conocimientos básicos que son enseñados por todas las instituciones. Lo primero que se busca que los navegantes aprendan en los estudios referentes al examen de patron de yate, son todos aquellos aspectos teóricos considerados como básicos a la hora de la práctica de la navegación: conceptos como proa, popa, babor, estribor, línea de flotación, obra viva y obra muerta, costados, amuras, aletas, cubierta, casco, quilla, roda, codaste, cuadernas, borda, regala, mamparos, eslora, manga máxima, puntal, franco bordo, calado, asiento, desplazamiento máximo y arqueo, etc.
Posteriormente en el examen de patron de yate se incluye todo lo referido a las maniobras elementales y complejas de la navegación actual, así como también la incidencia de los factores externos: influencia del viento y corriente, manejo de cabos y nudos, maniobras de amarre de puntas, abarloarse a otra embarcación, atracar a un muelle o a pantalán, amarrar a una boya, desatracar de un muelle o pantalán, gobierno con caña o rueda, velocidad de gobierno, arrancada, efecto de la hélice en la marcha atrás.
Por último, los dos últimos ejes son la seguridad, la navegación y la legislación que regula la navegación: medidas a tomar a bordo con mal tiempo, revisión de portillos, escotillas, lumbreras, manguerotes y demás aberturas, accidentes personales, tratamiento de urgencia de heridas o mareos, tratamiento de urgencia de heridas complejas, selección de rumbos, manejo de cartas de navegación, registro de embarcaciones de recreo, inspecciones y certificado de navegabilidad para embarcaciones de menos de 24 metros. |
|