TimonelEl timonel es la persona encargada de manejar el timón. Por timón entendemos a un dispositivo que se emplea para direccional distintos tipos de vehículos que se mueven a partir de la acción de un fluido, que por lo general es el aire o bien el agua. Estos vehículos son, entre otros, el barco, submarino e incluso el denominado “aerodeslizador”. En el caso de las aeronaves, el timón es empleado con el fin de contrarrestar las acciones de los fenómenos aerodinámicos. Dichos fenómenos son, por ejemplo, los virajes generados no por el timonel sino por los alerones, y también el factor denominado “p”, que tiene relación con los empujes desnivelados o asimétricos. Esto implica que el accionar del timonel no puede ser la de control principal para dirigir el medio de transporte o vehículo.
Cuando el timonel maneja el dispositivo, debe hacerlo teniendo en cuenta que éste opera siempre reorientando el fluido que, a su vez, va a pasar alrededor del fuselaje (también llamado casco). De este modo se producen movimientos giratorios de la nave. Entre las características del timón que debe operar, nos encontramos con el elemento estrictamente plano.
El timón es, en esencia, una tabla lisa, una suerte de lámina de material que es fijado con las bisagras tanto en la popa como en la cola del vehículo y, en ocasiones, por detrás de la misma. Cuando se procede a la construcción de timones, siempre va a tenerse en cuenta un factor: que su forma pueda reducir a lo más mínimo la resistencia aerodinámica, también conocida como hidrodinámica. Cuando se trata de embarcaciones sin demasiadas complejidades, el timonel va a tener una tarea mucho más sencilla a la hora de operar un timón porque, en esos casos, estamos hablando de la unión de una caña (que puede ser un palo o cualquier poste que permita ser utilizado por el timonel como un brazo-palanca) a la parte superior del timón. Así es como el timonel va a poder dirigirlo de la mejor manera posible. Ahora bien, en el caso de los grandes buques, los cables, los remos y el mismo sistema hidráulico se deberán emplear con el objetivo de unir a las ruedas los timones direccionales. Ya cuando hablamos de barcos, la situación cambia en consecuencia. En este caso, el timonel deberá operar con poleas, cables o, en su defecto, sistemas hidráulicos, con la finalidad de que se produzca una conexión del timón a la rueda de dirección.
El trabajo del timonel
El trabajo de un operario de timones en el caso de las aeronaves es completamente diferente, justamente, porque el concepto de timón varía. En este caso, el timonel va a estar operando con la denominada “superficie de control”, al igual que con el timón pensado como ascensor. ¿Qué implica esto? Que el mismo estará unido a la estructura horizontal de cola. El timonel, a su vez, tendrá que operar con los alerones, que son ubicados en las alas. El timón estará, generalmente, ubicado de manera adjunta al estabilizador vertical. De esta manera, el timonel lo que podrá hacer será controlar debidamente el eje vertical, permitiendo así que la dirección horizontal puede variar. Por lo tanto, su trabajo va a consistir fundamentalmente en la manipulación de los pedales a partir de determinados movimientos.
Entonces, ¿en qué consiste la tarea de un timonel de aeronaves? En principio, se deberá tener en cuenta que en la práctica tanto el alerón como el timón de control de entrada son empleados junto a la aeronave. El timón lo que hace es impartir distintas orientaciones, al tiempo que colabora para compensar con un fenómeno titulado “adversas de orientación”. ¿Cómo se produce esto? Con el movimiento descendente del alerón, levantando un ala y generando así más arrastre.
Cabe mencionarse que cuando el timonel hace uso del dispositivo fundamental (el timón, claro), deberá hacerlo siempre con los alerones. Cuando se genera esta acción coordinada implica directamente que el eje longitudinal de la aeronave esté en consonancia con el llamado “arco de une vuelta”. Esto, a su vez, significa que el timonel no tendrá que lidiar en su trabajo ni con resbalones ni con arrastres, siempre y cuando no se realicen movimientos o vueltas a una velocidad demasiado baja que, cuando se está a una altura de las mismas características, puede provocar un movimiento no deseado y sumamente peligroso. |